En los últimos días, el precio de la luz en España ha vuelto a ser noticia, y esta vez, el frío en Alemania tiene mucho que ver. ¿Cómo puede influir el uso de calefacciones en el norte de Europa en las facturas de la luz en nuestro país? Te lo explicamos.
El frío, el CO2 y el mercado eléctrico
El inicio del invierno trae consigo bajas temperaturas en el norte de Europa. En países como Alemania, donde las temperaturas caen drásticamente, el consumo energético se dispara. Sin embargo, las condiciones meteorológicas no siempre son favorables para las energías renovables, como la eólica o la solar. Es lo que se conoce como el efecto dunkelflaute: frío sin viento, lo que limita la producción de energía renovable.
Para suplir esta demanda, se recurre a combustibles fósiles, como el gas y el carbón. Esto tiene dos consecuencias principales:
- Aumento del precio del gas: La mayor demanda de gas incrementa su precio en los mercados internacionales.
- Mayor uso de carbón: Al ser más barato que el gas, muchos sistemas energéticos optan por quemar carbón, lo que eleva las emisiones de CO2.
En Europa, las emisiones de CO2 están reguladas por un mercado de derechos de emisión (ETS). Las empresas deben comprar derechos adicionales si emiten más CO2 del permitido. Este aumento en la demanda de derechos encarece su precio, lo que se traduce en un incremento del precio de la electricidad en Europa.
Impacto en España: un sistema marginalista
En España, aunque las energías renovables representan una parte importante del mix energético, el precio de la electricidad sigue fijándose bajo un sistema marginalista eléctrico. Esto significa que la tecnología más cara que participa en la generación eléctrica fija el precio final. En muchas ocasiones, son los ciclos combinados de gas o la gran hidráulica los que marcan este precio.
A pesar de que en enero de 2025 las renovables han alcanzado un 70% de la generación eléctrica en España, no han sido suficientes para reducir los costes. La razón es que los ciclos combinados de gas, necesarios para cubrir la demanda, han fijado el precio en más del 65% de las horas del mes. Además, el impacto del CO2 sigue siendo un factor clave en el coste de la electricidad.
¿Qué podemos hacer como consumidores?
En un contexto energético tan volátil, es fundamental buscar alternativas que nos permitan ahorrar en la factura eléctrica. Comparar tarifas de luz y gas, entender cómo funciona nuestro consumo y apostar por tecnologías más eficientes son pasos clave.
En AHORROLUZ, nuestro objetivo es ayudarte a encontrar las mejores opciones del mercado para ahorrar en tu factura de electricidad y optimizar tu consumo. La transición hacia una energía más limpia y asequible es un reto compartido, pero juntos podemos dar pasos hacia un futuro más sostenible.